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lunes, 9 de marzo de 2015

Entrada universal


primera estadía
en la cámara hyperbólica del tiempo
donde el efecto de condensación
hace de un día 
un año de entrenamiento
















(me gustaría decir que salió de mí
pero sólo lo encontré, me pareció genial y lo robé)

martes, 3 de marzo de 2015

Lo instantáneo

Encontré una aplicación para publicar entradas desde el celular. En vez de llenar la memoria de "notas" vamos a ver si directamente (y sin filtro) vienen a parar aquí.
Saludos cordiales,
La chica que escribe

jueves, 19 de febrero de 2015

Un flechazo

Mientras analizaba el Manuscrito K del psicoanalista más conocido del mundo entero, una sartada (lo busqué en google porque el corrector me lo marca, y parece que no existe tal palabra, pero yo la he oído varias veces y me gusta utilizarla como sinónimo de "un montonazo") de ideas empezaron a aflorar en mi mente, que como varias veces lo he dicho, es un tanto enquilombada. La rebelde es mi inspiración. Como ejemplo acá lo tenes, decime si no te suena a actitud ultrarebel esa de andar escapando de tus quehaceres y responsabilidades porque te haces la loca y preferis salir con tus amigas, mirar una peli, dormir un rato la siesta. No me resulta casual el hecho de que siempre que tengo algo que hacer (en mi caso particular, la responsabilidad mas grande en este momento es estudiar), un montón de cosas se me ocurran para escribir, lo que sería para mí una actividad que me gusta mucho pero al mismo tiempo tanto me cuesta. Es decir, lo que me cuesta es conseguir ideas. O poder acomodarlas. Capaz están todo el tiempo dando vueltas, "pero no puedo enlazar mis ideas. Mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones"(Te invito a que hagas click, el enlace conduce al dueño de esta frase que tengo el honor de citar)
(¿Hiciste click? ¿Estas respirando? Sé que es difícil. Te entiendo. La persona que encarnó al personaje de Augustus Waters nació siendo sexsymbol)
En fin. Lo que me llevó a venir hasta el escritorio y sentarme a escribir estas cosas es la gran duda de por qué las buenas ideas suelen aparecerte en momentos donde necesitas la concentración para otra cosa, siempre más importante. ¿Es que el sentimiento de culpa por dejar todo por un momento es el motor más intenso de mi inspiración? ¿Será que, como escribir es algo que me gusta y siempre me hace bien, lo tomo como una excusa por demás entendible para demorar el tiempo de responsabilidad estudiantil?
Hipótesis tengo un montón. Y probables explicaciones científicas, también. Pero le soy fiel a mi mantra querido, que dice que cuando las ideas se acumulan y disparan hacia tu corazón... hay que escribir. Mientras seguía intentando apuntar mi concentración hacia las histerias y neurosis obsesivas del señor Sigmund Freud, Katniss Everdeen me disparaba diez mil flechas al corazón y mi cara cada vez se contentaba más. ¡Al fin, hermana! ¡Esta oportunidad es única!
Y acá estoy.
En uno de mis espacios favoritos del mundo.
Regalando mi *suena la 5ta sinfonía de Beethoven* preciaaaado tiempo de estudio.
Escribiendo un poco de sinsentidos, para mi, para vos, para todos.

Au revoir

miércoles, 18 de febrero de 2015

(3) Ondeando

Los cambios repercuten como cuando cae una piedra al agua y provoca ondas, que se expanden y llegan hasta las orillas y hacen que los granitos de arena que estaban secos, se mojen.

De esperar a que algo te pase a querer que algo te pase hay una distancia enorme.
Si estás esperando, el tiempo pasa a ser de lo mas inestable posible. ¿Cómo haces para saber si mañana va a ser el día, o capaz falte un poquito más, como una semana, un mes, varios años? Por ahí hasta terminas cambiando todo lo que se refería a aquello que estabas esperando. Algo hiciste, algo cambiaste, pero no justamente lo que querías.
Si hoy decidís hacer algo para acercarte un poquito más, el tiempo en partes pasa a pertenecerte a vos. Podes acomodarlo, podes extenderlo o acortarlo; según como más te guste, como más quieras que transcurra. Nunca vas a dejar de depender de lo que rodea y en cierta forma manipula a ese tiempo, pero seguramente en algo vas a influir.

Las cosas no cambian, y estas paradito, esperando.
Pero espera, campeón. Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores.

Es totalmente innegable que existen cosas que por más que hagas todo lo que puedas para que cambien van a tardar más, o van a seguir así, tal cual como las ves en este momento y tal cual como te molesta que sean, como las odies, como sientas que a todo momento te están perturbando/obstruyendo/incomodando. Ahí puede que la frase del párrafo anterior entre un poco en juego: "Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores".
Pero si te rompe en demasía las pelotas tener que andar pacienzudo en esta vida, dale, ponete las pilas, pegale una cachetada el tiempo estúpido que te controla la existencia y controlalo vos, anda a buscar esos tiempos mejores vos, proponete hacer algo distinto todos los días vos, tira una piedra al agua, o más vale muchas, para que las ondas sean cada vez más grandes y lleguen más rápido y con más longitud para mojar esos granitos de arena secos que taaaaaanto te aburren.                                                                                                                                  

lunes, 5 de enero de 2015

Las disculpas

GIGANTES. Así deberían ser. Hasta cerrar el blog por vergüenza, dejar de salir a la calle, cortarme el pelo, modificarme el nombre, cambiar de identidad. De vida.
1 año y 29 días sin escribir
Una lista de "cosas" jamas desarrolladas
Promesas incumplidas
Plazos de tiempo infringidos

Cuánta irresponsabilidad, niñita

sábado, 7 de diciembre de 2013

Lista de "cosas"

(1)
Qué difícil es desilusionarse. Como cuando te dicen que "después de comer hay postre" y te reservas un lugarcito en la panza. ¿Pero si después no hay nada? ¿Si fue todo una mentira? ¿Cómo le decís a tu panza que deje de esperar?

(2)
Qué difícil es no cortar el troquelado de los papeles. Pero fijate que lo es más cuando las consecuencias de que lo hagas son negativas. ¡No vas a poder pasar ahora, che!
Ahí están... Todos esos agujeritos perfectos, hechos por vaya a saber qué máquina, unos al lado del otro. Doblaste las partes. Las manos se te van para el margen superior y empezas a tirar despacito, apenas medio centímetro. Que sensación placentera. Pará, no sigas, después no te lo van a recibir. Pero qué difícil no hacerlo.

(3) 
Las cosas no cambian, y estas paradito, esperando.
Pero espera, campeón. Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores.

(4) 
- ¿Y qué me decís de esa sensación?
- ¿Cuál?
- Esa, esa que hablamos los otros días.
- ¿La de las cosas que se terminan?
- Ahá, esa. ¿Qué me decís?
- Las cosas se terminan. Punto. Ya lo hablamos. Se terminan bien, se terminan mal. Pero se terminan al fin.

(5)
ALS PARTE XX. (¡Sí: veinte!) El misterio del vidrio roto que interrumpió la conversación es descifrado. Anna reflexiona y descubre algo importante. ¿Qué? (averiguar) 

Y AQUÍ ESTÁ, SEÑORAS Y SEÑORES, EL SUMARIO MÁS CONTROVERTIDO DE ENTRADAS EN LA HISTORIA DE LOS BLOG'S QUE ALGUNA VEZ HAYAN VISTO...
Mentira. Hola. Les presento mi humilde lista de "cosas" que fui encontrando en la cantidad de papelitos que tengo adentro de la mochila y en las hojas de mi cuaderno. Escrito cada uno de los temas (enumerados del 1 al 5) en distintas épocas del año (lo que implica distintas circunstancias), con el correr de los días irán siendo expuestos en el blog. Lo que ahora están leyendo son apenas simplificaciones, adelantos, las hipótesis de partida que darán lugar a un desarrollo más exquisito y elaborado. Tal vez no siga ningún orden a la hora de publicarlos porque @miabuelasabia lo dijo: "Debemos tener el coraje de permitir un poco de desorden en nuestras vidas". (Y porque la inspiración de nuestra escritora es un tanto "rebelde")
Sin más, espero sea entendido el objetivo de esta entrada. Y que no me lleve más de dos meses. Y no colgarme. Y que se me ocurra qué carajos descubre Anna para dejar de escribir paréntesis al lado de mis anotaciones con la vulgar palabra "averiguar".
Au revoir 

un año atras...

Sssssssssss. Ay. ¡Pará! Me duele, ¡che!
7 de diciembre.
El día en que a varias personas les molestó un poquitito la zona del corazón.


Inolvidable