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miércoles, 18 de febrero de 2015

(3) Ondeando

Los cambios repercuten como cuando cae una piedra al agua y provoca ondas, que se expanden y llegan hasta las orillas y hacen que los granitos de arena que estaban secos, se mojen.

De esperar a que algo te pase a querer que algo te pase hay una distancia enorme.
Si estás esperando, el tiempo pasa a ser de lo mas inestable posible. ¿Cómo haces para saber si mañana va a ser el día, o capaz falte un poquito más, como una semana, un mes, varios años? Por ahí hasta terminas cambiando todo lo que se refería a aquello que estabas esperando. Algo hiciste, algo cambiaste, pero no justamente lo que querías.
Si hoy decidís hacer algo para acercarte un poquito más, el tiempo en partes pasa a pertenecerte a vos. Podes acomodarlo, podes extenderlo o acortarlo; según como más te guste, como más quieras que transcurra. Nunca vas a dejar de depender de lo que rodea y en cierta forma manipula a ese tiempo, pero seguramente en algo vas a influir.

Las cosas no cambian, y estas paradito, esperando.
Pero espera, campeón. Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores.

Es totalmente innegable que existen cosas que por más que hagas todo lo que puedas para que cambien van a tardar más, o van a seguir así, tal cual como las ves en este momento y tal cual como te molesta que sean, como las odies, como sientas que a todo momento te están perturbando/obstruyendo/incomodando. Ahí puede que la frase del párrafo anterior entre un poco en juego: "Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores".
Pero si te rompe en demasía las pelotas tener que andar pacienzudo en esta vida, dale, ponete las pilas, pegale una cachetada el tiempo estúpido que te controla la existencia y controlalo vos, anda a buscar esos tiempos mejores vos, proponete hacer algo distinto todos los días vos, tira una piedra al agua, o más vale muchas, para que las ondas sean cada vez más grandes y lleguen más rápido y con más longitud para mojar esos granitos de arena secos que taaaaaanto te aburren.                                                                                                                                  

lunes, 5 de enero de 2015

Las disculpas

GIGANTES. Así deberían ser. Hasta cerrar el blog por vergüenza, dejar de salir a la calle, cortarme el pelo, modificarme el nombre, cambiar de identidad. De vida.
1 año y 29 días sin escribir
Una lista de "cosas" jamas desarrolladas
Promesas incumplidas
Plazos de tiempo infringidos

Cuánta irresponsabilidad, niñita

sábado, 7 de diciembre de 2013

Lista de "cosas"

(1)
Qué difícil es desilusionarse. Como cuando te dicen que "después de comer hay postre" y te reservas un lugarcito en la panza. ¿Pero si después no hay nada? ¿Si fue todo una mentira? ¿Cómo le decís a tu panza que deje de esperar?

(2)
Qué difícil es no cortar el troquelado de los papeles. Pero fijate que lo es más cuando las consecuencias de que lo hagas son negativas. ¡No vas a poder pasar ahora, che!
Ahí están... Todos esos agujeritos perfectos, hechos por vaya a saber qué máquina, unos al lado del otro. Doblaste las partes. Las manos se te van para el margen superior y empezas a tirar despacito, apenas medio centímetro. Que sensación placentera. Pará, no sigas, después no te lo van a recibir. Pero qué difícil no hacerlo.

(3) 
Las cosas no cambian, y estas paradito, esperando.
Pero espera, campeón. Paciencia. Ya van a venir tiempos mejores.

(4) 
- ¿Y qué me decís de esa sensación?
- ¿Cuál?
- Esa, esa que hablamos los otros días.
- ¿La de las cosas que se terminan?
- Ahá, esa. ¿Qué me decís?
- Las cosas se terminan. Punto. Ya lo hablamos. Se terminan bien, se terminan mal. Pero se terminan al fin.

(5)
ALS PARTE XX. (¡Sí: veinte!) El misterio del vidrio roto que interrumpió la conversación es descifrado. Anna reflexiona y descubre algo importante. ¿Qué? (averiguar) 

Y AQUÍ ESTÁ, SEÑORAS Y SEÑORES, EL SUMARIO MÁS CONTROVERTIDO DE ENTRADAS EN LA HISTORIA DE LOS BLOG'S QUE ALGUNA VEZ HAYAN VISTO...
Mentira. Hola. Les presento mi humilde lista de "cosas" que fui encontrando en la cantidad de papelitos que tengo adentro de la mochila y en las hojas de mi cuaderno. Escrito cada uno de los temas (enumerados del 1 al 5) en distintas épocas del año (lo que implica distintas circunstancias), con el correr de los días irán siendo expuestos en el blog. Lo que ahora están leyendo son apenas simplificaciones, adelantos, las hipótesis de partida que darán lugar a un desarrollo más exquisito y elaborado. Tal vez no siga ningún orden a la hora de publicarlos porque @miabuelasabia lo dijo: "Debemos tener el coraje de permitir un poco de desorden en nuestras vidas". (Y porque la inspiración de nuestra escritora es un tanto "rebelde")
Sin más, espero sea entendido el objetivo de esta entrada. Y que no me lleve más de dos meses. Y no colgarme. Y que se me ocurra qué carajos descubre Anna para dejar de escribir paréntesis al lado de mis anotaciones con la vulgar palabra "averiguar".
Au revoir 

un año atras...

Sssssssssss. Ay. ¡Pará! Me duele, ¡che!
7 de diciembre.
El día en que a varias personas les molestó un poquitito la zona del corazón.


Inolvidable

sábado, 12 de octubre de 2013

The fault in our stars


Por ahí me pegó demasiado. Por ahí...

No tan Fito Páez

Que lindo que es el amor antes del amor.
Ese dolorcito de panza
Mientras tenes el celular cerquita por las dudas
Mientras tus amigas te cargan y te desean suerte
Caminas solita hacia el punto de encuentro
Te sentas en la plaza
A esperarlo
Y que llegue desde la otra esquina como un héroe
Y que te sientas grande un poquitito
Y que sientas que todo es perfecto
Ahí
Ahora
Para siempre.

¿El amor después del amor, tal vez, 
se parezca a este rayo de sol?



martes, 10 de septiembre de 2013

Dementores

Termine de aceptar que lo que estaba leyendo ya no entraba en mi cerebro como debía ser, simplemente era una ilusión, todo a mi alrededor me decía: dale, no jodas, frena acá. Y frené. Saludé a mi amiga y me di cuenta desde ese preciso momento el apoderamiento negativo que cargaba. No tenía ganas de joderla con algo, ni siquiera de decirle "chau, nos vemos mañana". Empecé a caminar y tenía intenciones de aprovechar ese camino de vuelta a mi departamento. Es mi parte favorita del día, esa sensación de que volves porque ya casi terminó el día. Me gusta caminar bien lento y ver todo lo que hay en el mundo. Pero hoy ya ni siquiera veía por donde caminaba. Tenía ese desgano que ni siquiera me permitía hacer una pseudo-mueca de una sonrisa. Todo mal. Lo peor de todo es darme cuenta que estoy así, creo que me empeora el triple las cosas. Estoy acostumbrada a que los ataques estos me pasan cada muerte de obispo (que expresión chota), y por eso me pesan tanto. Hasta que, hablando con una amiga, me replanteo la situación. Me dice que a lo mejor tengo que acostarme y levantarme mejor. O hacer algo que me hace feliz. Y cuánta razón tenía... Estaba llegando a la plaza España y casi que no me había dado cuenta de lo rápido que había hecho. El semáforo ese siempre se pone en verde cuando quiero cruzar, y como es tan largo me permitió la reflexión. Tal vez, querido lector, vas a creer que soy una persona fácil. Así es, esa palabra. Justo esa. Pero no deberías creer que me refiero a esa concepción actual del término fácil, con el cual las personas etiquetan a aquellas damas cuya discreción es tan mínima que se le conocen todos los deslices amorosos. No señor. Porque a mi me hacen feliz cosas tan insignificantes y estúpidas que tal vez resulten una broma. Por ejemplo, cada vez que paso por una cuadra cercana a mi departamento, en mi calle, hay una lavandería que desprende un olor riquísimo, casi mejor que el de una panadería. El chico que atiende una vez me sonrió. Ahora, cada vez que paso, ambos lo hacemos. Y eso me hace feliz. Como cuando me pongo una remera limpia. Como cuando en la radio pasan un tema que me recuerda a algo. Como cuando hablas con alguien que te hace reír incluso cuando estas en negativa al 100%. Así, hay millones de cosas. De repente me di cuenta de que llegué y ya no es tan pesado todo. Y que puedo pensar en un montón de cosas que te levantan el ánimo. Pero como cuesta a veces, ¿no? Hay que hacer un pequeño esfuercito y... Expecto Patronum!